CIENCIA DE AUTOR
El miedo que el ser humano por naturaleza siente hacia lo desconocido le ha llevado a ver en la ciencia una respuesta a sus interrogantes. También, y al menos desde la Edad Media, ese miedo ha provocado una desconfianza irracional hacia los sujetos del conocimiento. Desde tiempos de los alquimistas, esta desconfianza fue inspiración para crear en el imaginario popular una visión de los científicos como seres adentrados en las ciencias ocultas, no siempre comprensibles para el resto de los humanos y en ocasiones maléficas.
Por esto, no resulta sorprendente que en una revisión de más de 1000 películas de terror realizadas en Gran Bretaña entre 1931 y 1984 se haya descubierto que los científicos, o sus creaciones, fueron los villanos en 41% de los filmes y que estos, o la investigación psiquiátrica, eran la fuente del 39% de las amenazas retratadas en el celuloide.
Por el contrario, los científicos solo eran los héroes en el 11% de las películas de terror.
En el año de Galileo, intentando disipar posturas fundamentalistas y supersticiones que a veces parecen revivir en el nuevo milenio, el Instituto de Astronomía de la UNAM, a través de Héctor Toledo, nos hace llegar un ciclo de Cine Científico en el que presentaremos documentales como Arqueología prehispánica, o Ley del cielo.
La Feria del Libro nos trae además una muestra del Festival de Cortometraje Short Shorts, presentando una variada muestra de diversos países y enfoques, desde drama y horror hasta simpáticas animaciones que son un recorrido por el trabajo en corto de varios y muy reconocidos directores.
El miedo que el ser humano por naturaleza siente hacia lo desconocido le ha llevado a ver en la ciencia una respuesta a sus interrogantes. También, y al menos desde la Edad Media, ese miedo ha provocado una desconfianza irracional hacia los sujetos del conocimiento. Desde tiempos de los alquimistas, esta desconfianza fue inspiración para crear en el imaginario popular una visión de los científicos como seres adentrados en las ciencias ocultas, no siempre comprensibles para el resto de los humanos y en ocasiones maléficas.
Por esto, no resulta sorprendente que en una revisión de más de 1000 películas de terror realizadas en Gran Bretaña entre 1931 y 1984 se haya descubierto que los científicos, o sus creaciones, fueron los villanos en 41% de los filmes y que estos, o la investigación psiquiátrica, eran la fuente del 39% de las amenazas retratadas en el celuloide.
Por el contrario, los científicos solo eran los héroes en el 11% de las películas de terror.
En el año de Galileo, intentando disipar posturas fundamentalistas y supersticiones que a veces parecen revivir en el nuevo milenio, el Instituto de Astronomía de la UNAM, a través de Héctor Toledo, nos hace llegar un ciclo de Cine Científico en el que presentaremos documentales como Arqueología prehispánica, o Ley del cielo.
La Feria del Libro nos trae además una muestra del Festival de Cortometraje Short Shorts, presentando una variada muestra de diversos países y enfoques, desde drama y horror hasta simpáticas animaciones que son un recorrido por el trabajo en corto de varios y muy reconocidos directores.